
«Contaminación cruzada» es un término que cada vez se escucha más, sobre todo cuando estamos hablando de seguridad en la industria alimentaria.
Es por esto que debemos familiarizarnos con el término y aplicar un método muy sencillo para evitarlo, que es la codificación por colores.
Esto se hace teniendo un «kit» completo de limpieza de cada color. Para esto debes tener cubetas, escobas, trapeadores y todos los elementos de limpieza del mismo color, para cada zona.
En este plan de codificación, cada empresa establece cuántos y cuáles colores se van a utilizar. Estos son los colores y los usos más comunes:
Hay otros colores que también se utilizan para fines más específicos:
Se recomienda que sean 3 colores como mínimo, pero hay que seguir ciertos criterios:

No se deben utilizar demasiados colores porque se presta a confusiones.

Evitar que se junten colores que una persona daltónica pueda llegar a confundir (Esto puede llegar a pasar con el verde y el rojo).
El color elegido deberá contrastar con el color de aquellos elementos que vamos a limpiar.
La codificación por colores no solo ayuda a evitar la contaminación cruzada, también nos ayuda a ser más ordenados y eficientes en nuestra empresa.











